Archivos para diciembre, 2011

Endodoncia

Publicado: diciembre 30, 2011 en Uncategorized

 

Se marchita el cerebro

Cuando pasan los diablos

Las meninges juegan al futbol en una playa

Que se hunde

Que persiste en lontanarse

El arreglo floral a una pariente

Se desgana y duele el río

Que lava el sexo de ciudad al hombro

El libro escripto por el año está

Por finiquitar sus deudas

Adolece de perfumados edemas

La flebitis le impide ir más allá en las caricias

Y cierra sus crótalos de espuma sexy

Sus vitrinas de anómalas circunvalaciones

Ya abrirá el nuevo enero sus pantorrillas cejijuntas

Sempitiernas

Para la rebaba de azoros por desliz

Los niños de las letras jugarán en la mente adormecida

Cuando esparza el prefacio del comercio

Y surja de la toalla el destino fugaz

El dorado laurel de los caninos

Sensolibristas

Paraíso propiedad inédita. videopoema

Publicado: diciembre 28, 2011 en Uncategorized

http://www.youtube.com/watch?v=YyRrtkLXUNc

Poesía de la experiencia

Publicado: diciembre 28, 2011 en Uncategorized

 

Luz

De ser posible eléctrica

Y muy tenue

Color violeta

De vivos verdes

Con la claridad

Se desvanece mi amada

Se licúa en sangre negra

Y no tiene objeto

El material discursivo

Es la hoz que siega mi cuerpo

Por supuesto no hay una certeza histórica

Es sólo simbolismo llevado al extremo opuesto

Telarañas radicales y moho

Por fundamento

Es indispensable que el mundo

Camine en la oscuridad y se golpeé

Las espinillas

El dolor en el rostro

Es el mejor espejo

Para elucidar la estrella

Amor echado en granos

A las jaulas

Odio servido en platos

De cactus y de zarzas

Blame it on me

Publicado: diciembre 24, 2011 en Uncategorized

 

No es culpa del hombre cara de plasma

Tampoco del control potato coach

Es algo que tiene que ver con la señal vía satélite

De la infancia bemol

Quebrantada por el pronóstico del tiempo

En su interior el inmenso yo-yo es conmocionado

Por módems dispares / la negatividad eléctrica

La inercia de las hojas secas del calendario

La poderosa atracción del sexo ubicuo y latente

Alambica la parentela en peligrosos círculos de púas

Y no hacemos más que nadir

Cruzar el espectáculo con su pareja digital

De sombras y denuedos

Enaltecer la servidumbre del páramo

Con hojuelas-ciencia del nunca jamás

Pero a veces cuando la noche inaudita se avisora

Vienen corriendo las palabras a traernos un turno

Para ser atendidos

Vienen durmiendo los vehículos a presionar la cisterna

Crematoria

Y los pájaros levantan la ecuación de segundo rellano

Despiertan el dolor cara de pecho temple de agujeta

Y así es como andamos movidos por la irresistible

Apariencia de lo invisible

No es fuerza de los letreros en los postículos

Tampoco de los periódicos que arden

De nadie es Señor del Tránsito Fucsia

A ninguno implica sólo involuciona

Uno y mil años hasta quedar atrás

En su signo

 

Cárcel (versión corregida)

Publicado: diciembre 20, 2011 en Uncategorized

Yo ya nací en prisión, mis padres también, incluso mis abuelos pero no así mis bisabuelos. Dicen, y este rumor se ha trasmitido a las generaciones más jóvenes, que antes la gente era libre, que sólo iban a la cárcel los que habían cometido delitos. El resto vivía en libertad, en ranchos y ciudades, trabajaba en libertad y moría en libertad, tenía gobernantes y ya existía el germen de la privación de la libertad en sus costumbres. Sus sociedades contaban con cárceles para delincuentes pero poco a poco las cárceles fueron creciendo y adueñándose de todo. La época de laissez faire había llegado a su fin. Las casas se convirtieron en celdas y los barrios en crujías, las colonias en inmensos penales sin vehículos. Los reclusorios eran cuadrados concéntricos con torres de vigilantes en los ángulos. En el centro vivían los presos, en la periferia los custodios y todo tipo de policías y soldados con sus mujeres. Los inocentes vivíamos más o menos, sin lujos pero sin muchas carencias. Teníamos agua para lavar y bañarnos, camastro, trabajo dentro o fuera de las crujías, comida tres veces al día y tv en la celda. Los que delinquían iban a celdas de castigo y hacían labores pesadas. Siempre había droga disponible y pelotones de guardias tratando de sorprender a los consumidores para exterminarlos. Estaba prohibido robar, herir, violar, matar… Algunos presos obedecían de manera directa a la dirección del reclusorio. Eran los encargados de la comida y la disciplina, de llevar los mensajes y las notificaciones y de ejecutar de manera encubierta. Otros nos limitábamos a hacer nuestras labores que consistían en el aseo de la celda y la crujía, algún oficio, talabartería, carpintería, cocina, peluquería o más allá, en las fábricas y construcciones necesarias para la vida en común, albañilería, pintura, fontanería, mecánica, cría de hortalizas, ganado y pesca. En todas ellas el personal pertenecía al reclusorio y tenía que volver a descansar por las noches, excepto pescadores que se embarcaban. Las relaciones con el sexo opuesto no eran tan sencillas. Algunos presos se casaban y podían estar juntos una vez a la semana y verse a través de las rejillas de vez en cuando. Podían tener hijos que a su vez se integraban a la vida en el penal. La educación para cualquiera, niños y adultos, duraba tres años. Médicos, enfermeras e ingenieros de la construcción recibían una educación especial. Había diversas religiones con las cuales podía uno cooperar en los eventos, pero todo el personal, sacerdotes, acólitos, monjas, seminaristas y danzantes estaban presos. No existía la libertad en la práctica y la gente comenzaba a olvidarla y a vivir bien sin ella. Había pocos motines y ni una gota de política. La dirección la ocupaba el personal administrativo preso y se encargaba de que no faltara comida ni servicios para los reos. Todo se pagaba con vales y nadie podía acumular demasiado. Estaba prohibido quejarse por cualquier motivo. No había ayuda de ni comunicación con el exterior porque no había un exterior. ¿Ayuda de quién? Los abogados no existían, ni los jueces, ni los magistrados, ni los amparos, ni los expedientes ni las liberaciones. La condena era perpetua para todo el que naciera vivo. Bien padre…

Trineo

Publicado: diciembre 19, 2011 en Uncategorized

 

¿Se puede impartir la materia

Que se desprecia?

Y él desprecia a los escritores vivos

Y a los alumnos vivillos

Sin embargo trabaja por sus hijos

Nos lo ha dicho

Y se esfuerza por conquistar

El polo

Retorcido por la ventisca

Y el brusco descenso en el termómetro

Línea de Fondo

Publicado: diciembre 17, 2011 en Uncategorized

Línea de Fondo, el libro de poemas de César Espino Barros ya está disponible en Internet. Adquiera un ejemplar en Palibrio.com o una versión digital en Barnes and Noble.