Archivos para agosto, 2013

Soltar con desesperación la cola

Publicado: agosto 31, 2013 en Uncategorized

Que baile brinque y se retuerza
Como recurso final apresurar
La carrera del nerviosismo exagerado
Evadir el pisotón el golpe de la escoba
Buscando siempre la altura
El rincón inexpugnable
Detrás de lo que por su peso
no puede moverse
O está empotrado en la pared
Y una vez a salvo reír a grandes voces
Cazar renumerar la especie
Tomar de la vida la consistencia
Blanda fría adherente
Y esconderse siempre
Como el misterio
Nunca dar la cara a torcer

Caras

Publicado: agosto 27, 2013 en Uncategorized

Para no olvidarnos
Para no confundirnos
Unicidad de rasgos que son historia
Alfabeto de estrellas
¿reflejos de quién? ¿míos, tuyos, de nadie?
Así que en lugar de escribir con grafías
Podríamos simplemente formar el libro de las caras
Fotos y más fotos constituirían la literatura-ambiente
Conocidas e ignotas
Agraciadas o malditas
Réprobas, condescendientes
Un cuadro de Picasso es mi cara
Una orden a punto de cumplir
Un sitio para asomar hacia afuera

fuego

Publicado: agosto 27, 2013 en Uncategorized

A una palabra de distancia
Dividida por el muro de los pensamientos afines
Una idea faltante
Una palabra-puente
Eslabón que al hundir se extravía
Término envuelto en llamas
Que nunca se consume
Ni siembra ceniza
Ni en humo se llora
Desnudo vocablo que acaricia
Al que sabiendo lo hace a un lado
O lo guarda en la maleta del tabú
No es la lengua su refugio
Ni las cuerdas vocales su instrumento

El estanque de las heces

Publicado: agosto 21, 2013 en Uncategorized

Éramos niños, soñaba, de paseo en los estanques. Vestíamos trajes de baño y nos cruzábamos de brazos, temblando levemente. Había un pozo de aguas negras y los demás eran ojos de agua limpia y transparente. Ellos llegaron a la orilla y se tiraron de clavado a la cloaca natural. Gritaban, nadaban y se salpicaban a propósito. El cielo opaco. El sol color de rosa. Yo seguí por la vereda ascendente, entre la vegetación, pisando con cuidado porque iba descalzo y sin dudar me arrojé al manantial. Inmediatamente los otros chiquillos, unos diez, salieron de la mierda y siguieron mis pasos. Chorreando suciedad se sumergieron todos juntos y me sacaron cargando, como las hormigas. Me depositaron al borde en la inmensa fosa séptica y se cruzaron de brazos, esperando que yo tomara la iniciativa. “No lo arrojen, dijo uno, tiene que entrar por voluntad propia”. “Tampoco se meta nadie, si él no entra primero”, advirtió otro. Yo exclamé, “¡vengan a bañarse al agua limpia!” pero mis compañeros del pasado siguieron aguardando inmóviles, mirándome con suma extrañeza, como si mis palabras fueran pájaros suicidas. Cuando volví al estanque de arriba, por largo rato permanecieron en la orilla sucia sin hablar, sin tocar el excremento, con el entrecejo fruncido.

Ex libris

Publicado: agosto 14, 2013 en Uncategorized

Mi vida tiene algunas esquinas dobladas
Párrafos enteros subrayados de color amarillo
Hay un índice pero las páginas carecen de número
Y pueden leerse indistintamente
Mi vida es un manual puesto en práctica
Con rigurosa exactitud
Un instructivo en escritura asémica
Que no incluye nota o garantía
Pero alberga fotografías y separadores en sus espacios
Y toca una canción cuando se abre
Y despide un vapor azul celeste
Mi vida tiene una dedicatoria al principio
Y los nombres de sus antiguos propietarios
Escritos a mano en la primera cara
La que habita el recuerdo
Porque ciertas páginas han sido
Cuidadosamente arrancadas
Mi vida es un directorio telefónico
Con una sección de importancia y anuncios
Algunos versículos están encarcelados en un círculo rojo
Y la palabra de los sabios es el eco silente